Todos los Santos: ¿las almas llegan"

Alejo Veliz Lazo

Última Actualización Viernes, 02 de Noviembre de 2012. 05:30h.
A pesar de que el día de los difuntos o la fiesta de las almas como es “Todos los Santos” no tiene origen preciso (se habla de esta práctica desde los pueblos prehistóricos de Europa, África, Asia y América precolombina), su influencia y presencia es demasiado grande en toda América Latina, en especial en Bolivia.

Observamos una espera desesperada en la colectividad ciudadana, sobre todo en el campo cuando se aproxima el día de “Todos los Santos”. Esta situación se expresa con claridad meridiana en las familias que han perdido a sus seres queridos ese año, es decir, son “nuevos”, por lo que hay que esperar con mucha fuerza y seriedad del caso la llegada de las almas, que según las creencias impregnadas, parten del más allá faltando un mes, para llegar justo a la casa el día de “Todos los Santos”.

También faltando aproximadamente un mes, las familias se movilizan para la preparación del “mast’aku”, pues, entre otras cosas, se tiene que moler maíz, trigo, cebada, etc., proceder a la combinación de éstos para la elaboración del pan, urpus y t’anta wawas que serán parte de la composición de la mesa.

Sobre la mesa se tiende un mantel, seguidamente se va colocando de manera ordenada todo lo que se cree que debe estar para el alma: cuerpo de la persona finada (pan con forma humana ), urpus, panes, frutas en general, dulces elaborados en forma de canastas, cruces y otros; al lado del cuerpo, un gallo con locoto rojo en su pico y si es conejo, con alfa verde y fresca, ambos íntegros sólo pelados y cocidos; un plato de comida y bebida que prefería la o el muerto en vida. Todo lo mencionado tiene que estar listo para las 12 del medio día en punto del 1 de noviembre, hora exacta del arribo del alma.

Con la convicción sobre todo de la gente del mundo popular, en especial de los trabajadores del campo, las almas llegan todos los años del 1 de noviembre, solo así se explica, afirman, que la comida que se coloca en la mesa se descompone rápidamente y la bebida merma extrañamente.

La parte que completa este recibimiento es agradecer al alma por su presencia con rezos de Padre Nuestro, Dios te salve María y los cánticos de alabanza en castellano y todos los idiomas vernaculares de acuerdo con la región donde se lleva a cabo esta práctica.

Al día siguiente, vale decir el 2 de noviembre, las familias se trasladan al cementerio, acompañando a las almas que retornan al más allá, muchas veces en medio de llantos y lágrimas, pero con la firme creencia de que retornarán el próximo año, y finalmente, tarde o temprano, todos, muertos y vivos, volverán a unirse en janaq pacha (en el cielo en quechua) para estar felices eternamente.

Desde el punto de vista positivista todo lo sustentado no es posible, por el contrario, es algo así como “ignorancia humana”, porque es la razón la que manda; como dijera Santo Tomas de Aquino: “ver para creer”, que pasa naturalmente por un racionalismo puro, pero respetable.

No obstante, desde la teoría de la complejidad, las últimas investigaciones, sobre todo en el campo social y educativo, han enriquecido bastante para entendernos mejor qué somos y a dónde estamos transitando en la vida.

Edgar Morín, precursor de la complejidad, nos dice entre otras cosas que el hombre no sólo es pensamiento, razón, es también sentimientos, emociones, creencias, arte, esperanzas, en definitiva es un todo.

A las personas, a los pueblos hay que entenderlos holísticamente, a las cosas no hay que verlas de manera unidimensional sino multidimensional; de manera analógica podemos decir que la mano izquierda lava la derecha y viceversa; las dos lavan la cara, es la complementariedad, vivimos de muchas cosas, pero también nos necesitamos unos a otros.

Desde esta óptica, es comprensible el comportamiento de los pueblos de cara al día de “Todos los Santos”, pero incluso independientemente de si llegan o no las almas, esta mirada (enfoque de la complejidad) invita a darnos cuenta que la vida es más profunda de lo que normalmente nos imaginamos, enseña en parte que tenemos que respetarnos, tolerarnos como somos y donde estamos, aunque tomando en cuenta que nada es eterno, por lo menos en esta vida.

alejo-s-21@hotmail.com

Fuente: El Diario
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