La cosecha de fracasos nunca se acaba. Eso podríamos decir, a ritmo de salsa, con el nuevo fiasco diplomático boliviano acontecido en Tiquipaya, Cochabamba, en oportunidad de celebrarse la II Conferencia de Estados Parte de la Convención Americana de Derechos Humanos. Mientras Bolivia vivía sus días más difíciles en lo que va del gobierno del MAS, S.E., como si no tuviera nada útil qué hacer, se explayaba nuevamente en improperios contra los norteamericanos. Eso en momentos en que el país estaba bloqueado en casi todo su territorio -escribo el jueves- y multitudes que conformaban sindicatos, federaciones, gremios y movimientos sociales, copaban La Paz y las principales capitales departamentales.